Sagros en Ecuador


«Ser metalero es estar pendientes de la banda, asistir y apoyar…

el Metal se alimenta del Metal»

Fredy Prado, bajista colombiano

La altura de Quito venció a los Tormentosos

Por: Viviana Herrera

@ViviHerreraA

—Gracias, Quito, pero la altura nos gana, ya no damos más— dijo Sergio Gaviria, vocalista y guitarrista de Sagros (banda de Thrash Metal originaria de Cali) excusando el notorio cansancio de los músicos en la capital del Ecuador, fue su primera gira internacional luego de 16 años de hacer música en Colombia sobre unos 200 escenarios.

Horas antes, mientras caía la noche del jueves 13 de junio, los cuatro caleños se pegaban cerveza muy tranquilos en la acera de la avenida Mariscal Sucre, afuera del Daca Bar ubicado en el sector de El Pintado, al sur de la ciudad.

Sus cabellos largos, ondulados y recogidos casi a dos metros del piso, la vestimenta negra, parches, botas y un rostro con sonrisas contagiosas y acentos poco entendibles para un ecuatoriano alejado de la frontera, se habían convertido en el centro de atención de los pasajeros que recorrían el corredor sur occidental. A través de las ventanas los curiosos “espantados” veían atentos a los indiferentes “melenudos” mientras el metro bus seguía su camino.

La espuma con hielo brotaba de botellas y vasos hasta chorrear con prisa en la ventana del ingreso al bar donde sería el concierto. Dos policías: un nacional y un metropolitano ubicados en cada sentido de la vía, dirigían el tránsito sin percatarse de que los turistas estaban infringiendo la ley. Según la ordenanza municipal 236, la multa para quienes sean sorprendidos consumiendo licor en la vía pública de zonas no turísticas como el Pintado es de $159. Ley que no espanta a los rockeros en ningún rincón del mundo pero al considerar que estaba de paso, Fredy, bajista de la banda, tomó las cervezas entre sus brazos –como protegiéndolas– e invitó a todos a ingresar al bar.

En las baldosa frías del interior Luis Cuartas (segunda guitarra), el menor del cuarteto, se acostó sin importarle si el piso estaba limpio; Carlos Campo (baterista) se despojó de la chompa y echó sus manos hacia atrás para apoyarse; mientras que Fredy se arrimó en la pared; Sergio tomó una silla alta –su apariencia de juez de película gringa con la barba abultada en las mandíbulas y lentes redondos se opacó por el tabaco en sus manos y el parche de Sagros en el lado derecho de su chompa–, segundos después y al ver la informalidad del resto nos acompañó en el suelo.

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El recorrido

Fredy y Sergio difícilmente olvidarán el día anterior al concierto que nos ocupa: miércoles 12 de junio de 2013, ya que a tempranas horas dejaron a sus familias en su natal Cali para realizar un viaje que los tendría 30 horas rodando sobre el asfalto.

Los dos músicos iniciaron la travesía en bus debido a deudas pero el recorrido resultó toda una aventura. «El paso por la frontera y el letrero que dice: “Bienvenidos a Ecuador” se presta para la foto», dijo Sergio.

«Es una experiencia completa poder apreciar la naturaleza en todo su esplendor, ver los volcanes nos ha gustado mucho» acotó Fredy: «hemos visitado bares como el ‘Del Boris’ y hay muy buena música, de hecho aquí escuchan muy buen Metal… Cuando sales de tu país todo es distinto, nos encontramos con una gastronomía diferente». Estas vivencias no están alejadas de la realidad de famosos grupos que iniciaron su vida musical en el departamento o bar de algún pana.

Bandas representativas del Thrash como Exodus, Slayer, MetallicAMegadetH se iniciaron en conciertos de garaje en Los Ángeles y San Francisco.  Estas agrupaciones poco a poco fueron ganando popularidad en un reducido pero fuerte grupo de jóvenes que buscaban una cultura propia y que –como hoy– necesitaban protestar.

«Era el toque de dios porque decíamos algo que sólo unos pocos entendían, para los demás era un show pero para nosotros era básicamente estar frente a un altar», recuerda Corey Tailor de Slipknot, en una entrevista que dio para el documental  sobre el Thrash de la Bay Area llamado Get Thrashed. La Historia del Thrash Metal.

Sergio demuestra que la fidelidad al Rock y al Thrash no morirá jamás: «regresaré al hogar con deudas, pero con la satisfacción de haber cumplido lo que pocos se arriesgan hacer: cruzar la frontera con los pesos –convertidos en dólares– justos. Porque para ser famoso en el Rock hay que arriesgarse pero nadie asegura que todos los que se lanzan ganen»

Para Carlos y Luis el trayecto no representó mayor problema ya que el viaje en avión es más fácil, el primero considera que la ciudad es una maravilla por estar atestada de casas. “Quito, es una ciudad demasiado grande” dijo el segundo –entrevistado por su compañero–, ambos debieron cruzar dos horas desde el Aeropuerto Mariscal Sucre en Tababela hasta el Terminal Terrestre Quitumbe. Para Carlos, el calor de Esmeraldas –donde hicieron escala– fue “un bochorno, re maluco, yo estaba ya como que: ¡no! ya no quiero estar aquí –confesó– pero la capital (Quito) tiene buena malla vial y gente muy muy amable”

Tras 15 horas de haber llegado a Quito la banda recorrió el centro histórico. En la Iglesia del Voto Nacional (Basílica) “vino un beato –indicó Fredy juntando las palmas de sus manos como quién pide limosna– y nos dijo que nos cobrarían entrada. Qué entrada ni nada nos dimos media vuelta y nos fuimos” La Virgen del Panecillo también vio pasar por debajo de sus pies a los músicos caleños que se aventuraron, como muchos otros, a divulgar el lenguaje del Rock sin importar los riesgos –como accidentes de tránsito, el peligro de que sus instrumentos sean hurtados por algún vivaracho– entre gente que siente la misma pasión. La recompensa es que cuando lleguen a casa su mujer, hija, madre, hermanos, el público local se sienta orgulloso de que esta cultura de pocos se vuelve universal en cada concierto.

Las confesiones

En la música hay altos y bajos pero la familia ha sido fundamental para Sagros. La madre de Carlos lo acompaña en este objetivo: “yo he sido muy afortunado, ella me ha apoyado desde que decidí meterme al  Rock y al Metal, lo que ha sido muy gratificante” Para él ha sido una experiencia difícil: “un karma tremendo ir a un concierto y sacar los platillos, arreglar los parches de la batería, etc. entonces llega la hora del show y todo mundo se va a tomar fotos y lo dejan a uno botado, desarmando… En relación a la música yo empecé desde cero radicalmente a tocar, fue difícil pero ahí le vamos, me gusta y siento que si no hago esto no podría hacer nada más. El Metal es todo para mí”

Fredy considera que el Metal, es un camino donde “se debe guerrear” y que tiene dos lados: la familia y el público. “Mi mamá me apoya mucho, lo que le corresponde a ella: colaborar en esta situación cuando nosotros estamos por acá con el esfuerzo de pasar horas botados en un bus. Los trayectos largos son gratificados por la gente, por ellos somos los músicos que somos”

A Sergio este sueño lo llena de ilusión al saber que cuando su hija llegue a los 15 le podrá contar sus aventuras. “Cuando nació me dijeron: ‘se le acabo, mijo, deje la música’ pero aquí estoy, esto es lo que me gusta”

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La gira

En 2011 la agrupación decidió realizar una gira sudamericana para recorrer Chile, Argentina, Ecuador, Perú y Bolivia pero “por cuestiones burocráticas y de fronteras, tener chequera, tener documentación, a última hora se nos cayó y nos quedamos muy ansiosos de poder realizar un viaje”, recuerda Fredy. En ese momento Sagros decidió recorrer el subcontinente “de una manera diferente”, siendo Ecuador el primero en la lista de este año. De esta manera inició la gira “Ecuador Full of Anger Tour 2013”

“Eran tiempos muy divertidos cuando lo recuerdo porque importaba sólo la música. No había dinero, todo giraba alrededor de la música. No era sobre vender discos y esa mierda, todo era pasión… y si tú no tienes nada que ver en esto, vete a la mierda”, sostiene Corey Tailor de Slipknot y Stone Sour en el documental `Get Thrashed´

La década en que nació la palabra «Thrash» no tenía un significado determinado, al contrario, todo surgió cuando los conciertos se convertían en un verdadero caos gracias a la energía que proyectaban bandas ahora reconocidas mundialmente.

El plato fuerte

Sagros salió a escena cerca de las diez de la noche y durante una hora pusieron a  mover las cabezas de los cerca de 30 asistentes  que cambiaron la rutina de los jueves para asistir al concierto, Sergio animó al público diciendo: «Quito atormentado, ¿cómo están?» y los gritos de mujeres al fondo del bar se escucharon en un chillido largo mientras que los hombres empezaron a mover las cabezas al ritmo del bajo y la batería.

El Daca, un bar de espacio reducido, se quedó sin lugar para poner un pie. Los pocos que asistieron al evento, como Juan Cruz, sintieron que esta tocada “fue entre panas, de panas para los panas”

Mientras iban pasando los minutos, los integrantes de Sagros mostraban cansancio producto de la altura que iba menguando en cada uno la energía que transmitían en las canciones, melodías que movieron a los asistentes quienes sin pensarlo dos veces, en el centro, donde ya no había más espacio –pues la banda ocupo medio bar–, armaron un pequeño mosh que emocionó a Sagros, acción que llevo a que los cabellos de los músicos y los espectadores se encontrarán en un mismo rito, a punto de enredarse por la estrechez.

—No nos importa si hay diez o mil personas, el show va hacer el mismo, con la misma energía y las mismas ganas— dijo Fredy. Al finalizar su intervención, Sergio se disculpó con el público por no responder a la invocación “una más y no jodemos más”,  prometiendo que habrá una próxima visita, compromiso que los asistentes esperan pronto para culminar los cabeceos como debe ser.

Asasel Ruales, un niño de siete años, se robó la expectativa del grupo ya que cabeceó durante todas las canciones. Es el fan más pequeño de esta gira internacional versión Ecuador. “Estuvo chévere, me sentí bien y me gustó mucho el concierto. Cabeceé mucho con la banda (Sagros), porque une el Thrash con el Death y a mí me gustan los dos géneros” dijo el menor que escucha Rock y tiene como banda favorita a los estadounidenses Slayer.

Los soportes

Quito, fue la primera ciudad en recibir a los caleños. La banda encargada de abrir el evento fue Soul Steel, una agrupación quiteña fiel al Heavy Metal. Polo Zurita, baterista de la banda manifestó que “ha sido una experiencia enriquecedora compartir escenario junto a Sagros. Para nosotros como banda nueva es gratificante saber que ya nos toman en cuenta para estos magníficos eventos con bandas de tal nivel que engrosan nuestra lista de grupos excelentes con los que hemos compartido escenarios y alegrías” Ser teloneros, representa para él  “una experiencia única y dejan claro que el Metal nacional se lo está haciendo con bastante ñeque y ganas”, tampoco perdió la oportunidad de solicitar más espacios como el que “se nos facilitó porque así se da a conocer las bandas nacionales que buscan espacios para difundir su material”

Los Cogury (Thrash Metal) cerraron el evento con menos público que sus antecesores pero las energías no cayeron. Wilson Guaña, organizador del concierto en Quito, manifestó que “es una experiencia bacansísima tener a la hermanad colombiana. Esperemos que esta sea el inicio de fuertes lazos metaleros a nivel de Sudamérica”

La tormenta

Con la palabra «atormentado» Sergio registraba en su red social facebook la conquista de cada ciudad después de cada presentación: “Guayaquil atormentado, excelente concierto, atención y logística. Qué ciudad más hermosa, ha sido un placer compartir con el público asistente y las bandas participantes del festival. Saludos especiales para Blasfemia” – “Loja atormentado, Sagros, agradece enormemente a todo el público asistente al show de ayer en la casa Tinku. Excelente energía, gracias por todo” – “Cañar atormentado, gracias por tan excelente atención. Igualmente a todo el público asistente. Ultima fecha realizada con un frío aterrador y con condiciones de salud no muy buenas”

Sagros se deriva del griego Zagreus que se traduce tormentoso. Hace referencia a “una tormentosa manera de existir” Según la banda que maneja una ideología humanista las líricas hablan sobre  el hombre como creador y destructor de todo lo que existe, su percepción de la vida y la muerte, logros, falencias, el bien, el mal, los miedos, desolación, confusión…

De vuelta a casa

A dos semanas de haber culminado la gira, Sergio desde su natal Cali, informó a todos sus seguidores –a través de un post en facebook– que una extraña enfermedad (“paludismo, dengue o fiebre amarilla”) lo había mandado al médico. Los síntomas –fiebre implacable, piel amarillenta, dolor abdominal y falta de apetito– aparecieron después de la agitada agenda, esto de seguro será un recuerdo que Ecuador dejará al vocalista y a los Sagros marcados mientras dure el Metal y sus vidas. El 8 de julio se conoció que el Sergio tiene Hepatitis A.

A pesar del cuidado que debe tener con su pequeña hija, él se arriesgó y dice que todo está bien. “Me encuentro en casa, en reposo total y en 72 horas debo realizar un control para determinar la hospitalización, tratamiento y seguir un control menos riguroso”

Sin darle tanta importancia a este percance la banda se encuentra trabajando en su material discográfico cuyo lanzamiento será en un festival que por el momento se mantiene en secreto ya que aún no están autorizados hablar de eso.

Trayectoria

En 1998 Sagros logra su primera producción musical casera en Cali a la que denominan Fuego Eterno.

En 2000 graban su primera producción musical profesional llamada Silencio.

En 2004 trabajan en la segunda producción Paths of the Death, de la que sacaron 40 copias limitadas.

Después de un receso de dos años, Sagros vuelve al escenario con una sorpresa: la alineación original se ve “alterada” y se dedican a grabar el segundo Ep: Freedom Lies in Chains.

En 2009 con Tormentous Way of Life, recopilan todo los temas en 50 copias, con 4 temas en estudio y 4 temas en directo. Ese año tocaron junto a Exodus y Kreator en Bogotá.

En 2010 los colombianos graban el tercer Ep: For Your Blood.

2011 es el año considerado por la banda como excelente debido a que es telonera de TestamenT, Cattle Decapitation y Abbadon Incarnate.

Actualmente, luego de compartir escenario junto a los canadienses Annihilator, la banda se encuentra trabajando en lo que será su CD debut, Anger Blinds the Mind.

Discografía:

Fuego Eterno (Demo Tape – 1998)

Silencio (Protape 2000)

Senderos de la Muerte (Promo CDR 2004)

Freedom Lies in Chains (Ep CDR 2007)

Thrash Hasta Morir (Copia full Length 2008)

Tormentous Way of Life (Promo 2010)

Thrash de Corazones (Copila Full Length 2010)

Tributo a Masacre (Cd Full Length 2012)

Formación:

Sergio Gaviria, vocalista y guitarrista principal.  Es publicista.

Fredy Prado, bajista. Licenciado en Literatura.

Luis Cuartas, segunda guitarra. Estudia producción de audio y video.

Carlos Campo, batería. Es administrador ambiental.

Esta crónica también fue publicada en la revista Marfuz #23

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